Joe Dispenza es un neurocientífico e investigador estadounidense que ha dedicado su vida al estudio de la epigenética, la biología molecular, la neurología, la neurociencia y la física cuántica. Valiéndose de estos campos científicos ha conseguido borrar “las fronteras que tradicionalmente han separado el pensamiento científico de la experiencia humana”1). Dispenza, ha escrito varios libros e imparte conferencias y talleres por todo el mundo. En esta ocasión analizo su obra “Deja de ser tú”, publicada en el 2012.

 

En “Deja de ser tú”, Dispenza se centra en las bases de la física moderna para explicarnos cómo Descartes y Newton dividieron el mundo en materia y pensamiento. También, nos habla del giro que dio el modelo tradicional con la llegada de Einstein y otros científicos del siglo XX que entendieron la realidad en términos de materia y energía; con ellos surgió la era cuántica. Dentro de las aportaciones de la física cuántica la famosa ecuación de Einstein (E=mc2) evidenció «que la materia y la energía están tan inextricablemente ligadas que son lo mismo”.

 

La cuestión cobra relevancia puesto que, a nivel subatómico, el nuevo paradigma cuántico evidenció la imperfección del “modelo dualista cartesiano/newtoniano”2), y al mismo tiempo abrió la puerta a otra manera de entender nuestra realidad: “el átomo se compone de 99,99999 por ciento de energía y de un 00,00001 por ciento de materia3). Es decir, nuestros cinco sentidos solo perciben una infinitesimal parte de la realidad; toda la realidad física no es más que energía, la energía es frecuencia y la frecuencia es información.

 

Átomo Clásico Joe Dispenza

 

Así pues, una de las cuestiones que deja en claro el autor es que –a un nivel subatómico (el cual es imperceptible a nuestros sentidos)– existe un gran campo entretejido de energía. No porque no veamos esta gran red de energía interconectada no quiere decir que no exista ni que no nos afecte. Los seres humanos y todas las formas de vida no solo estamos inmersos en esta red, sino que somos parte de ella.

 

Átomo Cuántico Joe Dispenza

 

No obstante lo anterior, de acuerdo a Dispenza, seguimos anclados en el antiguo modelo de causa y efecto, y no en el modelo de causar un efecto. Aunque, sobre este último, el autor menciona que la física cuántica está demostrando la posibilidad real de influir en nuestro entorno desde un estado del ser coherente: mente/intenciones y emociones elevadas funcionando al unísono. Al respecto, Dispenza desarrolla de manera amplia qué es esto del estado del ser, de qué se compone, cómo es posible cambiarlo, así como la manera en que influye en nuestro yo biológico o físico. Y es que, de acuerdo al autor, modificando nuestro estado del ser cambiaríamos nuestro yo físico y, por tanto, nuestra vida. De ahí el título de libro: “Deja de ser tú”.

 

Antes de concluir quiero mencionar que leí este libro porque me lo recomendaron. Para ser honesta el título me incomodaba: ¿por qué iba a querer dejar de ser yo? “Estoy contenta tal y como soy”, me decía. Sin embargo, cuanto más profundizaba en la lectura más cuenta me daba del significado que hay detrás de “dejar de ser yo”. Es algo así como dejar de ser yo para ser realmente yo.

 

En términos generales, lo que este libro nos aporta es aprender a desprogramar o desmemorizar emociones y pensamientos de supervivencia anclados en nuestra mente y cuerpo –tales como: victimismo, miedo, ira, baja autoestima, vergüenza, inseguridad, culpabilidad, etc.– con el fin de crear un estado del ser que se sustente en emociones elevadas –como es la gratitud, el amor, la alegría, etc–. Para lograr este cometido, Dispenza recurre a una meditación larga y profunda, pero también efectiva. En sus palabras, “la meditación nos permite cambiar el cerebro, el cuerpo y nuestro estado del ser”. De hecho, el autor despliega toda la información necesaria para luego entrar de lleno en la parte práctica (se precisa la parte teórica para ejecutar de mejor manera la práctica).

Al final, sí que quise dejar de ser yo para comenzar a ser yo.

 


 

5 frases de «Deja de ser tú» para reflexionar:

 

“Cuando nuestra conducta coincide con nuestras intenciones, cuando nuestras acciones están de acuerdo con nuestros pensamientos, cuando la mente y el cuerpo actúan juntos, cuando nuestras palabras son coherentes con nuestras acciones, detrás de nosotros hay un poder inmenso”.Aquello en lo que ponemos la atención es nuestra realidad. Y si la ponemos en el cuerpo y en el mundo físico, y nos quedamos atrapados en una línea del tiempo lineal, ésta será nuestra realidad”.

 

El verdadero empoderamiento llega cuando empezamos a analizar a fondo nuestras creencias. Tal vez descubramos que sus raíces se hunden en condicionamientos religiosos, culturales, sociales, educativos, familiares, mediáticos e incluso genéticos […]” .

 

“Si el modelo cuántico de la realidad lo define todo como energía, ¿por qué nos percibimos más como seres físicos que como seres de energía? Se podría decir que las emociones de supervivencia (las emociones son energía en movimiento) tienen una frecuencia o una vibración más baja. Vibran con una longitud de onda más lenta y, por lo tanto, fomentan lo físico. Nos volvemos más densos, pesados y corpóreos porque esta energía nos hace vibrar con más lentitud. El cuerpo se vuelve literalmente compuesto por más masa y menos energía, por más materia y menos mente”.

 

“La grandeza consiste en aferrarte a un sueño, independientemente del entorno donde vivas”.

 

¿Cómo podría una conciencia que ha creado toda la vida, que invierte la energía y la voluntad en regular sistemáticamente cada función de nuestro organismo para maternos vivos, que ha expresado un interés tan profundo y duradero en nosotros, no ser sino puro amor?

 

 

 

Notas bibliográficas   [ + ]

1. Gregg BRADEN en prologo de Joe DISPENZA, Sobrenatural, Urano, 2017.
2. Joe DISPENZA, Deja de ser tú, 1ª Ed., Ediciones Urano S.A., Barcelona, 2012, p. 34.
3. Ibídem, p. 36.