Ilustraciones de Verónica Perales Blanco.

 

En tiempos en los que el ritmo de vida pareciera acelerarse ocasionando que aquellos espacios de lectura sean breves pero únicos, Alicia Puleo –referente mundial del ecofeminismo crítico– nos brinda una pequeña pero cargada dosis de las claves ecofeministas resultado de sus años de experiencia e investigación científica. Su primer libro en la materia, <<Ecofeminismo para otro mundo posible>>, sentó las bases de un ecofeminismo que evidencia el carácter androantropocéntrico del sistema socioeconómico y cultural hegemónico, cuyas raíces descansan en la separación entre los seres humanos y la Naturaleza, y en la dominación de la Naturaleza.

 

En este nuevo proyecto, Alicia se inspira en la escuela filosófica de Epicuro –conocida como <<El Jardín>> y la cual admitía a mujeres y esclavos de ambos sexos– para invitarnos a imaginar y a construir un Jardín-huerto ecofeminista en el que reflexionemos y proyectemos “un mundo futuro de igualdad entre los sexos y paz con la Naturaleza, un mundo sin explotación humana o animal y en el que la diversidad no sea motivo de opresión1).

 

A diferencia de los ecofeminismos de corte esencialista, el crítico se aleja de la identificación de Mujer y Naturaleza, y defiende que tanto hombres como mujeres somos Naturaleza y Cultura. Pues bien, Alicia Puleo va más allá y nos explica –con argumentos claros y detallados– las causas posibles y las repercusiones que ha tenido la asociación de la figura de la mujer a la Naturaleza.

 

En efecto, desde hace siglos asistimos a una ruptura ontológica entre los seres humanos y la Naturaleza, en la que la Naturaleza ha pasado a ser la gran dominada. Así, la Cultura (dentro de la cual se ha ubicado a la razón, el mundo de las ideas, lo perfectible y trascendental) se ha ido posicionando por encima de una Naturaleza a la que se le han atribuido rasgos tales como: la imperfección, la putrefacción, el desorden, la causalidad etc. Para este modo de interpretar la vida, “la Naturaleza no será más que el reino de la causalidad, de la necesidad, de los instintos ciegos”2), señala Puleo.

 

Claves Ecofeministas

 

Y es que, a la vez que se feminiza a una Naturaleza dominada se naturaliza a la mujer, principalmente, por sus capacidades reproductivas. Al respecto, considero muy acertado el planteamiento de Puleo de rechazar un cierto determinismo biológico que nos impediría cambiar nuestras conductas; tampoco se trata de aceptar un «constructivismo extremo que sostenga que somos una pizarra en blanco»3). En este sentido, Puleo propone ubicarnos en “un constructivismo moderado que ponga el acento en lo construido socioculturalmente”.

 

En todo caso, coincido con Ana de Miguel cuando afirma que «el tema no es preguntarse una vez más qué es producto de la naturaleza y de la cultura, sino qué valores de los considerados masculinos y cuáles de los llamados femeninos» hay que «preservar y fomentar, universalizar»4)Y aquí, una de las cuestiones que más interesa al feminismo del 99% es REVALORIZAR y UNIVERSALIZAR los valores relacionados con la ética de cuidado (compasión, empatía, cuidados) en tanto que somos SERES INTERPENDIENTES.

 

Lo anterior es solo el inicio del pequeño gran libro y algunas de las tantas cuestiones que trata desde la perspectiva del ecofeminismo crítico e ilustrado. Por ejemplo, Alicia, aborda el concepto de heteropatriarcado y lo diferencia del concepto de patriarcado; asimismo, teniendo en cuenta los cuerpos de las mujeres y su libertad, distingue entre los patriarcados de coerción y los patriarcados de consentimiento para luego adentrarse en el control sexual de las mujeres, tanto en las sociedades más tradicionales como en las sociedades occidentales contemporáneas.

 

Más aún, Puleo, se adentra en «los valores del cuidado en la vida cotidiana» y en los sesgos que históricamente los han feminizado y desvalorizado: el sesgo androcéntrico y el antropocéntrico. A saber, dichos sesgos han dado forma a ciertos dualismos de oposición jerárquica5): mente/cuerpo, cultura/naturaleza, razón/emociones, masculino/femenino. Si bien las identidades de género se han ido construyendo en contraposición y de manera jerarquizada en vez de complementaria, uno de los principales retos de nuestras sociedades es precisamente volver a equilibrar lo desequilibrado.

 

Se trata de romper con los paradigmas patriarcales, como son: las ideologías sexuales, normas sexuales, estereotipos y, en general, las actitudes que la sociedad espera de una persona en función del sexo. Una vez más, revalorizar y universalizar aquellos valores y actitudes que nos llevan a preservar y a sostener la vida humana y no humana en nuestro planeta.

 

Este ejercicio por comprender la realidad y avanzar a otros imaginarios posibles desde las claves que nos brinda el ecofeminismo crítico, no estaría completo sin entender que la ruptura ontológica entre los seres humanos y la Naturaleza ha allanado el terreno para la expansión de un modelo globalizado y depredador con la sociedad y la Naturaleza… o sea ¡con la VIDA! Y es que, este modelo hegemónico ha abrazado con ímpetu la idea de expansión ilimitada en un planeta con límites físicos.

 

Para profundizar en lo anterior, Alicia realiza un breve recorrido por la Modernidad y nos muestra las herencias –tanto sombrías como luminosas– que este periodo trajo consigo. Así también, Puleo alude a las implicaciones que tiene –tanto en la Tierra como en la salud de los seres vivos– un modelo económico cargado ya no sólo de sesgos antropocéntricos, sino también, de sesgos andocéntricos. De ahí que el ecofeminismo ponga especial énfasis en la salud de las mujeres, pues nuestros cuerpos biológicamente femeninos son más vulnerables ante la contaminación ambiental. Esto se debe “a que las sustancias químicas tóxicas se fijan en el tejido adiposo, cuya proporción es más alta en el cuerpo femenino»6).

 

Por lo que respecta a la ciencia y la tecnología, la posición de la autora no es la de regresar a una sociedad pre-tecnológica, pero tampoco la de idolatrar ingenuamente a la tecnología creyendo que ésta revertirá los efectos de la crisis ambiental y civilizatoria. Después de todo, lo que primero necesitamos es reconciliarnos con la Naturaleza y con nosotros mismos, y por supuesto, como bien señala Puleo: “adquirir la autoconciencia de pertenecer al tejido de la vida múltiple y multiforme de la Tierra, y entender que su destrucción, es a medio o largo plazo, la nuestra7). Una vez que seamos capaces de esto, los seres humanos –de la mano de la ciencia y la tecnología– tendremos un rumbo ético el cual seguir, y solo así construiremos un modelo que ponga la vida de los seres vivos en el centro por encima de los intereses económicos de unos cuantos.

 

10 Frases de <<Claves Ecofeministas>> para reflexionar:

  • “La ciencia de la ecología nos ha enseñado a pensar la Naturaleza en términos holísticos y de ecodependencia y estos han mostrado ser incompatibles con los cálculos basados en el beneficio económico individual a corto plazo”.

  • “La ecología social muestra que preservar el medioambiente es una cuestión de justicia social porque los más pobres son también los más perjudicados por la destrucción ambiental”

  • “Desde el ecofeminismo, ha de recordarse que esta búsqueda del equilibrio medioambiental de la soberanía alimentaria debe incluir y empoderar a las mujeres.”

  • “El ecofeminismo es la conciencia ecológica y social del feminismo del siglo XXI”

  • “Evidentemente, la huella ecológica de los habitantes de los países más industrializados es muy superior y su modo de vida imposible de universalizar por insostenible constituye una auténtica injusticia ambiental.”

  • “La maternidad forzada es incompatible con los derechos de la mujeres y con la sostenibilidad del planeta.”

  • “El ecofeminismo crítico busca la igualdad y la superación del sesgo androantropocéntrico de la globalización en curso, llamando a tener en cuenta la experiencia alternativa de las mujeres.”

  • “Frente a la racionalidad reducida del homo oeconomicus se levantan paradigmas alternativos como el ecofeminismo, la ética ambiental, la ecología social, la economía feminista, el ecosocialismo  y el decrecimiento, con sus diferencias y puntos de contacto.”

  • “Los seres humanos somos cuerpos que deben adquirir la autoconciencia de pertenecer al tejido de la vida múltiple y multiforme de la Tierra, y entender que su destrucción es, a medio o largo plazo, la nuestra.”

  • “La crisis ecológica es una crisis de la democracia porque la ciudadanía no tiene los elementos necesarios para decidir sobre su propio destino y sobre la calidad de la vida en el planeta.”

 

Te invito a que te sigas empapando de todas las claves ecofeministas que recoge este libro para repensar nuestro mundo y caminar hacia otros imaginarios posibles.

Alicia Puleo

 

Notas bibliográficas   [ + ]

1. Alicia PULEO, Claves ecofeministas. Para rebeldes que aman a la Tierra y a los animales, Plaza y Valdés, Madrid, 2019, p.9
2. Alicia PULEO, Ecofeminismo para otro mundo posible, feminismos, 3ª Ed., Ediciones Cátedra (Grupo Anaya S.A.), Madrid, 2016, p. 138.
3. Ibídem, p.32
4. Ana DE MIGUEL, Neoliberalismo sexual. El mito de la libre elección, Feminismos, Ediciones Cátedra, 9ª Ed, Madrid, 2017, p.82.
5. Alicia PULEO, Claves ecofeministas. Para rebeldes que aman a la Tierra y a los animales, op.cit., p.69 y ss.
6. Ibídem, p.86
7. Ibídem, p.90.